A lo largo de la historia de la humanidad, multitud de personas, han puesto en duda los supuestos establecidos por la ciencia, planteándose posibilidades que van en contra de los axiomas de la ciencia convencional. Hay ciertos supuestos científicos que se sustentan en ideas no demostradas que condicionan a la comunidad científica, parte de estas suposiciones rigen la ciencia moderna, no hay ninguna ecuación objetiva que demuestre empíricamente el primer principio de la termodinámica.
De todos los científicos uno de los que tiene una biografía más controvertida es el físico serbo-norteamericano Nikola Tesla. En 1891 patentó lo que un día podría convertirse en su más famosa invención: la base para la transmisión inalámbrica de corriente eléctrica, conocido como la Bobina Transformadora Tesla. Nikola valoraba que sus inventos ayudaran a la humanidad por encima de cualquier premio o reconocimiento, incluso económico. Y éste, fue su gran error. Tesla estaba fascinado por la energía radiante y su posibilidad de convertirse en energía libre y gratuita. Creía firmemente que era posible tomar energía directamente “conectándose a la verdadera fuerza de la naturaleza”. Pero la realidad es mucho menos solidaria , los que dirigen nuestra economía, en el mundo occidental, nos permiten disfrutar de un alto estándar de vida, de grandes dosis de placer en comparación con otras regiones más desfavorecidas del planeta. La energía dirige y limita la economía de las naciones y la meta de vida de Tesla, fue hacer la energía eléctrica igualmente accesible y disponible para todas las personas en cualquier lugar del planeta. Fue objeto directo de ataques personales, de intentos de manchar su brillante carrera, de aislarlo en la más absoluta de las miserias. Sin embargo, ante las adversidades, continuó promoviendo su plan para la transmisión inalámbrica de energía.

Sus inventos y teorías fueron olvidados a conciencia. Los monopolistas de energía tenían y tienen mucho poder y no están interesados en cambios que vayan en su contra. Tesla decía que podía transmitir noticias y energía sin usar alambres, pero los magnates banqueros ya habían comprado las minas de cobre para cubrir gran parte del país con redes de cables para la distribución de la energía. Tesla siguió desarrollando la transmisión de energía gratuita por todo el mundo en el laboratorio que construyó en 1889 en las montañas de Colorado Springs. Creó una torre de alta tensión para demostrar el transporte de energía sin cable y gratuito, y al pedir más dinero para seguir con las investigaciones, se lo denegaron con intención premeditada. El proyecto “Wardenclyffe”, así llamado, tuvo que ser abandonado por falta de presupuesto y su torre destruida. En 1934 Tesla fue entrevistado en “The Times” y dijo: “Espero vivir el tiempo suficiente hasta ser capaz de colocar un aparato en esta habitación que se ponga en marcha con la energía de los medios que se mueven alrededor”. Cuando Nikola falleció, sus grandes inventos de los diez últimos años fueron olvidados y, deliberadamente, se hizo que se le recordara por su excentricidad.
A su muerte la historia manipulada intento borrar su huella y exaltar a hombres como Edison que fue proclamado el padre de la energía y que se unió sin reparo a las críticas contra Tesla a pesar de que sin su colaboración, Edison no hubiera conseguido alcanzar el éxito. En 1901 Marconi envió su famosa radio señal diciendo haber inventado la radio. Pero utilizó 17 patentes de Tesla y la Corte Suprema corrigió el error en 1943 después de la muerte de Tesla. A pesar de este veredicto, la historia se ha encargado de borrar la memoria de este cientifico. Tesla murió solo, olvidado, abandonado, en la habitación de su hotel a los 86 años. Ese mismo día, en plena Segunda Guerra Mundial, el FBI se encargó de requisar todos sus materiales, cajas, cuadernos de notas,… creándose el Informe Tesla y realizando registros en aquellos lugares donde Nikola Tesla pudiera tener anotaciones o referencias de sus inventos. Hoy día, todo su trabajo sigue bajo secreto de estado. Desde mi modesto punto de vista solo hay dos opciones, que sus estudios demostrasen algo concluyente y peligroso, o que simplemente fuesen anotaciones de un demente , los grandes esfuerzos de la administración estadounidense por ocultar sus conclusiones no hacen más que incrementar la sospechas de que se trataba en realidad de una tecnología útil para mucho y a la vez peligrosa para los grandes monopolios energéticos.
Edison, ese gran conocedor del valor de patentar las cosas antes que nadie, hacer negocio con el talento ajeno y promover grandes campañas de marketing. Que no me parece mal, también en eso se puede ser innovador. Pero no a costa de hacer olvidar dónde está el verdadero genio creativo.
Me declaro fan incondicional de Tesla. Si acabó medio chalado, que todo puede ser después de cómo le trató la vida, nos vendría bien media docena más de chiflados como ése.